La cerca de Cáceres es el resultado de un proceso constructivo continuado en el tiempo desde época romana hasta la actualidad, un proceso complejo, en continuo estudio, creado durante siglos por la suma de edificaciones, remodelaciones, demoliciones y reformas hasta dar lugar al monumento que hoy puede reconocerse.

La última campaña de investigación y levantamiento digital desarrollada desde la Escuela Politécnica de la Universidad de Extremadura sobre el tramo noreste de la Cerca, ha sacado a la luz más de 60 metros de muralla del periodo almohade y otros posibles elementos defensivos a ella asociados. Los trabajos han durado más de dos años y han sido llevados a cabo por Pablo Cruz Franco, Adela Rueda Márquez de la Plata, Jesús Cruz Franco y Víctor Gibello Bravo. Según el equipo de investigación, el hallazgo cambia el trazado de la cerca en el sector investigado y pone de manifiesto la riqueza que contiene la ciudad histórica.

Planta del tramo de muralla hallado entre viviendasTodos los elementos documentados están ocultos dentro de la trama urbana ubicada entre la calles Hornillos y Obra Pía de Roco, son el resultado de una economía de medios en la que primó aprovechar lo existente en lugar de derribar cuando los elementos militares se desnaturalizaron al perder su funcionalidad. Todos los elementos están profundamente transformados, pero se conservan de un modo difernte a como se había supuesto hasta ahora.

El motivo de que se encuentren ocultos en las viviendas son las Ordenanzas Municipales de 1891, medidas en las que se instaba a la población a derruir y ocupar ese espacio militar en favor de una ciudad más abierta y moderna, siguiendo los criterios de Georges Eugène Haussmann en Paris. Por suerte para nosotros la necesidad de reaprovechar los elementos hizo que los antiguos habitantes de la ciudad, en lugar de destruir la muralla, adosasen a ella las nuevas edificaciones, garantizando su conservación a lo largo de los siglos.

Los novedosos datos son el resultado de un análisis de la trama urbana que utiliza las últimas tecnologías en digitalización del Patrimonio para garantizar, finalmente, su conservación. Todos los resultados han sido confirmados con la planimetría histórica, que reflejaba hasta el siglo XIX lo que ahora se ha vuelto a redescubrir, sorprendiéndonos a todos al confirmar lo evidente.

Reconstrucción virtual del tramo de muralla en ese flancoOtro de los hallazgos más interesantes para el equipo de investigación es la existencia de una posible puerta hasta ahora desconocida en la calle Caleros. El vano aparece recogido por los planos del siglo XIX del insigne cartógrafo Francisco Coello de Portugal y Quesada, que la refleja como la puerta de “caleros”. La estructura se corresponde con el ensanchamiento perceptible en la calle Caleros entre la ermita del Vaquero y el arco del Cristo. En la actualidad se está procediendo a un levantamiento de esta zona que permita esclarecer este punto y determinar qué elementos se conservan de la misma.

Esta investigación ha sido publicada por la prestigiosa revista Sensors: https://www.mdpi.com/1424-8220/21/4/1083